2009 Si usted no reconoció la referencia del título, no salió de borrachera con “el César”. No tengo idea cuantas noches fueron, las suficientes, supongo, para memorizar las más famosas del Sabina y gastar las bocinas de Los Jarritos tratando de dilucidar si la letra de gastadas canciones trataban de esto o aquello. Esa maravillosa casa de ficheras que luego cerró, la plaza de Garibaldi, el Río de la Plata, Don Ramiro, la casa de Adrián y uno que otro barecillo de Zona Rosa vieron como después de tres caguamas empezábamos a platicar con acento argentino ¿qué platicábamos? Ya no lo recuerdo. No podría olvidar jamás que Dani, “el César”, alejó de mí a cretinos mano larga, le quitó la cascarita de desgracia a mis problemas, nunca me dejó sola cuando el estado etílico me ponía en riesgo; yo confiaba mucho en él, hice bien. Ahora espero que él se sintiera tan apreciado como yo cada 1° de julio, cuando nos escribíamos para festejar el mes de nuestro cumpleaños. Tengo muchas ...
De cara al desempleo y otras desgracias del siglo XXI ¿será políticamente incorrecto llorar en el transporte público? ¿habrá acto más vergonzoso que ir estirando el único pañuelo desechable que queda en la mochila? Últimamente parece que no hay tragedia más penosa que la de perder el empleo justo cuando se hizo una compra a meses, la cría se enferma o el perro necesita una cirugía. Mientras tanto uno que otro incauto llorando por el azote de la neurosis, que de cualquier manera es el pan de todos los días. ¿Por qué duele tanto lo obvio? Carta del 40 Seguramente lo vi en algún programa de Nickelodeon, ya no lo recuerdo porque ya tiene muchos años que me escribo una carta década. La escribo el día cinco de julio para abrirla el día cuatro, casi diez años después. Ahora mismo tengo el papel amarillento debajo de la lámpara. Dos predicciones cumplidas. Personas fueron mencionadas: los críos, la CCR (si se puede mencionar como persona), Lex, Los Mala Copa, Carl...