2009 Si usted no reconoció la referencia del título, no salió de borrachera con “el César”. No tengo idea cuantas noches fueron, las suficientes, supongo, para memorizar las más famosas del Sabina y gastar las bocinas de Los Jarritos tratando de dilucidar si la letra de gastadas canciones trataban de esto o aquello. Esa maravillosa casa de ficheras que luego cerró, la plaza de Garibaldi, el Río de la Plata, Don Ramiro, la casa de Adrián y uno que otro barecillo de Zona Rosa vieron como después de tres caguamas empezábamos a platicar con acento argentino ¿qué platicábamos? Ya no lo recuerdo. No podría olvidar jamás que Dani, “el César”, alejó de mí a cretinos mano larga, le quitó la cascarita de desgracia a mis problemas, nunca me dejó sola cuando el estado etílico me ponía en riesgo; yo confiaba mucho en él, hice bien. Ahora espero que él se sintiera tan apreciado como yo cada 1° de julio, cuando nos escribíamos para festejar el mes de nuestro cumpleaños. Tengo muchas ...
Textos misceláneos