En cuarto oscuro de famosa unidad del Distrito Federal hay un observatorio antropológico cuya telescópica ventana lleva ya siete años usándose para estudiar la localmente conocida como “cafetería del adivino” en la que se anuncia lectura de arena egipcia y promete un ambiente exclusivo y romántico que armoniza con la presencia de sus visitantes . En ese cuarto habitan 3 antropólogos que se quedaron atrapados tras el derrumbe de sus revistas Life y su colección del periódico Ovaciones que se redacta en la colonia Anáhuac, desde sus ventanas alguien observa la torre de Pemex mientras escribe con prisa y precisión la edición de las dos de la tarde, la favorita de los que gustan del cine, ahí en la página tres les espera el plan de la tarde. Román Como si fuera astrofísico ha elegido una estrella, la más pequeña que se observa dentro del sector de titanes de concreto, relucientes, nuevos, futuras sepulturas de las ilusiones de la que ahora se pasea sin saber que es objeto de estudio...
Textos misceláneos